El otro día me pegué una visita relámpago a Madrid. Me llaman el lunes de Telecinco para ir el martes a El Programa del Verano, que dan por las mañanas, para hablar de la crisis en el porno. Casi no me da tiempo de preparar las cuatro cosas que me llevé, y de poco pierdo el avión. Allí compartí mesa en el plató con Alba Sanz.
Yo, como buenamente pude, ya que en televisión todo va muy rápido y no da tiempo a explicarte mucho, comenté lo que ya he dicho en otras ocasiones. Que más que crisis, ha habido una adaptación hacia las nuevas tecnologías y nuevos modos de consumir porno. Y los que nos hemos adaptado seguimos trabajando y abriendo nuevas vías de negocio. Y los que no han cambiado el chip la verdad es que lo tienen muy mal. Ya no se venden las películas de castillos, limusinas y guiones que no interesan a nadie. La verdad es que no se a quién le interesaban esas historias antes. Bueno si, a algún ejecutivo despistado de algún canal de televisión o a algunos directores que no pudieron triunfar en el cine y se dedicaron a hacer un porno como si fuera la Metro Goldwin Mayer…
Nunca me interesó la historia en una peli porno, aunque yo también he jugado muchas veces a hacer cine, y me he divertudo mucho haciéndolo. Aunque como consumidor, en mi vida he visto una peli porno entera. Es más, si alguien ve una peli mia de principio a fin, es que es una mierda… Quiero que en la primera escena, si le están viendo una pareja, ya no estén mirando la pantalla y estén follando como locos.
Bueno otra cosa. Ayer estuve haciendo una entrevista a nuestra querida Samia Duarte, para la revista Lib, con la que hace ya algo más de un año que colaboro. Como siempre, fué muy divertido y ver a Samia siempre es un verdadero placer en todos los sentidos…




Cuánto sabes tito Max! Te diré que yo creo que las grandes producciones se hacían porque daban prestigio y con vistas a los anteriormente florecientes concursos de los Festivales Internacionales, y también para venderlas a las televisiones de pago. Se arropaba al porno con un vestido de cine convencional para prestigiarlo. Ahora,con la crisis, salvo para algunos que persisten como Valtueña, ese planteamiento se ha desinflado de momento y se ha vuelto al porno puro y a veces con dosis cómicas como es tu caso, maestro.